
Lo sabía! sabía que tenían un maléfico plan para chafarnos los dedos de los pies, sobretodo el pequeño.
Visto en La Wonder

chicos majos, contestaron en idioma felino.
aquí se estaba colando mi gata Ranma.
Ranma ya se ha colado del todo, mientras la chica se enciende su cigarrillo como si estuviera acostumbrada a ver gatos chateando.
¿esto es un lolcat?
El micrófono estaba puesto y la pobre chica se partía el culo a carcajadas, se me ocurrió saludar como el gato y la chica también lo hizo, lástima que no llegué a tiempo para hacer la captura, pero fue muy divertido.
Enmascarado, pero educado, me devolvió el saludo.
Otra chica sonriente.
Chico sonriente.
Aquí era yo la que se reía...
Y para finalizar, un individuo que... vamos, mi mi gato de plástico tiene más vida y vitalidad que ese muchacho sumergido en las tinieblas."La forma más sencilla de designar a los monarcas de la Corona de Aragón es la que se usa en (casi) todo el mundo: denominarlos con el primero y principal de los títulos que ellos se daban, el de reyes de Aragón.
Así como no es erróneo llamar al Papa: obispo de Roma, se puede llamar a Pedro III, rey de Aragón, Pedro I, rey de Valencia o Pedro II, conde de Barcelona. Lo incorrecto es llamarlo Pedro II de Cataluña o rey de Cataluña, denominaciones que no le corresponden al no haber existido.
Los catalanes tenían rey, el de Aragón que, además, se llamaba así de apellido: Aragón. Sus súbditos mostraban lealtad a su Casa gritando su nombre, cada cual en su lengua. Por ejemplo "¡Sant Jordi, Sant Jordi, Aragó, Aragó!". No aclamaban al reino, sino al soberano, cuya familia tomó para sí, y mantuvo, el nombre de su tierra de origen. No hubo Casa Real de Barcelona. Los descendientes de la reina Petronila de Aragón y del conde Ramón Berenguer IV de Barcelona, su esposo, siguieron siendo y llamándose Casa de Aragón.
Que los catalanes no tuviesen rey se debe a que su soberano era rey, no a que Cataluña fuera reino. Lo cual no es ni bueno, ni malo. Solamente es. Borgoña fue un ducado soberano de suma importancia y no tuvo otros reyes que los de Francia. Los borboñeses no se torturan por eso.
Pedro III, hijo de Jaime I "el conquistador" en su sello mayor con el que se acreditaban sus documentos más importantes se titulaba "Petrus, rex Aragonum". En los documentos ordinarios consignaba sus demás títulos, incluido el de conde de Barcelona.
Los restos intactos del rey son una gran noticia. Podrán unir sus esfuerzos los investigadores de la Universidad de Zaragoza y sus colegas catalanes: se anda tras el código genético de la Casa real común a aragoneses, catalanes, valencianos y baleares. Una buena pista podrá ahora darla la osamenta de quien, según la Encyclopaedia Britannica fue "Peter III by name The Great, King of Aragon"."
