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19 de marzo de 2011

Luna Luna



Ahora que la mayor luna de todos los tiempos nos está mirando, nada más apropiado que un poema de Federico García Lorca

Romance de la Luna

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.

Federico García Lorca (1898-1936)

29 de octubre de 2010

Día de Todos los Santos


Cuando se acerca el Día de Todos los Santos, suelo poner un poema o un texto relacionado con esa fecha. Y como ahora se celebra el centenario del nacimiento de Miguel Hernandez, me apetecía poner algo suyo.

El cementerio está cerca

El cementerio está cerca 
de donde tú y yo dormimos, 
entre nopales azules,
pitas azules y niños 
que gritan vívidamente 
si un muerto nubla el camino.

De aquí al cementerio, todo 
es azul, dorado, límpido. 
Cuatro pasos, y los muertos. 
Cuatro pasos, y los vivos.

Límpido, azul y dorado, 
se hace allí remoto el hijo.

27 de agosto de 2008

Nostalgia

Tal vez sea por cartearme con mis primos de chilenos, pero tengo una morriña enorme. Cada vez que me deprimo, o me agobio, no puedo evitar pensar que habría sido de mi vida si no hubiera venido nunca a España. Aunque siempre acabo llegando a la misma conclusión: allí me preguntaría como sería mi vida en España con mis primas españolas.

Quiero acompañar este post con un poema de una de mis poetas favoritas (ella prefería llamarse poeta en lugar de poetisa) Gabriela Mistral (página de la Universidad de Chile).
Fue la primera latinoamericana en ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1945.

PAÍS DE LA AUSENCIA

A Ribeiro Couto

País de la ausencia
extraño país,
más ligero que ángel
y seña sutil,
color de alga muerta,
color de neblí,
con edad de siempre,
sin edad feliz.

No echa granada,
no cría jazmín,
y no tiene cielos
ni mares de añil.
Nombre suyo, nombre,
nunca se lo oí,
y en país sin nombre
me voy a morir.


Ni puente ni barca
me trajo hasta aquí,
no me lo contaron
por isla o país.
Yo no lo buscaba
ni lo descubrí.

Parece una fábula
que yo me aprendí,
sueño de tomar
y de desasir.
Y es mi patria donde
vivir y morir.

Me nació de cosas
que no son país;
de patrias y patrias
que tuve y perdí;
de las criaturas
que yo vi morir;
de lo que era mío
y se fue de mí.

Perdí cordilleras
en donde dormí;
perdí huertos de oro
dulces de vivir;
perdí yo las islas
de caña y añil,
y las sombras de ellos
me las vi ceñir
y juntas y amantes
hacerse país.

Guedejas de nieblas
sin dorso y cerviz,
alientos dormidos
me los vi seguir,
y en años errantes
volverse país,
y en país sin nombre
me voy a morir.

Un poquito más aquí en la wikipedia.

21 de julio de 2008

Cita


“Si vamos a enseñar ‘la ciencia de la creación’ como una alternativa a la evolución entonces, también deberíamos enseñar la teoría de la cigüeña como una alternativa a la reproducción biológica”.

Judith Hayes

6 de mayo de 2008

Ausencia


15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Pablo Neruda
Poema 15, Veinte poemas de amor y una canción desesperada.


Ausente estoy, más no he abandonado esto ni mucho menos. Por ahora estoy probando "juguetes nuevos" (wii, libros, patines...)
Y tambien estoy trasteando en mis fotos de Flickr, apareciendo en Twitter y explorando Facebook
.

31 de octubre de 2007

noche de difuntos

La noche de difuntos me despertó, a no sé qué hora, el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca, y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato, me decidí a escribirla, como, en efecto, lo hice.
Yo no la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza, con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.

Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas.

(Seguir leyendo...)

Rimas y Leyendas, Gustavo Adolfo Bécquer

4 de junio de 2007

Los libros y Yo

No presto mis libros.

No soporto doblar (ni ver dobladas) las esquinas de las hojas como marcapáginas.

Los ordeno según mis propias categorías (me gustan, no me gustan, para releer, para levantar el ánimo, deprimencias...).

Prefiero las ediciones de bolsillo (más que nada por el volumen de libros que leo y acumulo).

Ante un best seller y un clásico, me quedo con el clásico. Si ha sobrevivido al paso de los años, será por algo.

Ignoro olímpicamente libros de personajes de la tele. Prefiero verlos en la tele en el caso de que me gusten.

No le hago ascos a nada(bueno a casi nada, véase epígrafe anterior): novelas, poesía, teatro, ensayo... todo lo que cae en mis manos lo leo, incluso la publicidad ;)

Cuando se me atraganta un libro, debo terminarlo. Es una pelea entre el libro y yo, y siempre quiero ganar.

Por ahora el único que me ha ganado ha sido Lord Jim de Joseph Conrad, aunque fue a los 13 años, tal vez debería intentarlo de nuevo.

Eso sí, el autor de un libro atragantado queda marcado en mi lista negra.

Me gustaría tener libros firmados por sus autores, pero en mi caso es muy difícil, la mayoría de los que leo están muertos.

Soy capaz de perder la noción del tiempo leyendo. Mi record son 5 horas y media leyendo sin interrupciones (sin ir al baño ni comer) y al terminar no sabía en que momento del día o la noche me encontraba.

Mis padres no me castigaban sin ver la tele, me quitaban todos los libros de mi cuarto, y si había alguno que aún no había terminado, era un suplicio para mi no saber como terminaba.

Soy capaz de leer de pie, acostada, tumbada,... y también sentada.

Me gusta mucho leer teatro, me identifico con algún personaje y me resulta más fácil "interpretar mi papel".

La poesía, cuanto más breves los versos mejor, más enjundia tienen.

Puedo tener empezados más de un libro a la vez.

Ahora es un poco más difícil, pero solía terminar los libros en un sólo día o dos como mucho.

La primera persona que me enseñó a leer fue mi abuela materna. Le estaré eternamente agradecida, (por esto y por muchas cosas más)